No existe la receta universal para adelgazar (o por qué este problema no es ni simple ni complicado, sí bastante complejo)

Complex complicated

Aquellos que estudian los grados de complejidad desde el prisma de la ciencia y nos ayudan así a categorizar los problemas suelen resumir que existen problemas de tres tipos: los simples, los complicados y los complejos. Y a pesar de lo que habitualmente se propone a pie de calle para solucionar el problema de adelgazar (te lo conté aquí) este es un problema de la última categoría, de los complejos Puede resultar relativamente fácil tener una idea de lo que supone un problema simple pero es posible que no sea dan sencillo discernir a botepronto las diferencias entre algo que es “complicado” y lo que se tacha de “complejo”. Por eso algunos ejemplos quizá nos ayuden a entender qué quiero decir:

  • Problemas simples: serían aquellos cuya solución depende de la aplicación de un protocolo relativamente claro y que es accesible a cualquiera persona a medida que se adquiera práctica siempre y cuando se sigan las instrucciones. El ejemplo más claro sería el de la realización de una receta de cocina. En principio cualquier persona sería capaz de solucionar el problema de realizarla siguiendo un protocolo previamente establecido. Otro ejemplo sería el de conducir un coche. Todo el mundo podría hacerlo en base al seguimiento de una serie de reglas en las que al igual que en el caso de la receta la práctica, las dotes naturales y la pericia serían también factores clave. Pero en definitivas cuentas todo el mundo, más tarde o más temprano, con mayor o menor soltura podría “solucionar” el problema.
  • El siguiente peldaño sería el de los problemas complicados, que podrían resumirse como aquellos que consisten en la realización de una tarea que requiere dar solución a un sumatorio de problemas sencillos. El ejemplo clásico que se suele poner es el de mandar cohetes al espacio. Para ello se hace necesario ser capaz de dar solución a “pequeños” problemas parciales (sencillos) y en distintos ámbitos, de cuyo remate dependerá la resolución del problema complicado. Además, una de las características de esta categoría de problemas es que problemas similares se solucionan de una manera similar. Siguiendo con el ejemplo, sería como decir que al lanzar un segundo cohete al espacio habría que asumir una clase de retos similares al de lanzar el primero.
  • Por último tenemos los problemas complejos, aquellos para los que no hay una solución única y cada caso requiere de un abordaje individualizado. Y un ejemplo paradigmático de esta clase lo representaría la educación de un hijo. Hacer lo mismo con un segundo hijo que lo que se hizo con el primero no es garantía de éxito en términos de resultados óptimos. Sin duda alguna hay una serie de “ingredientes” comunes que podríamos concretarlos en este ejemplo como la paciencia, la empatía, la creatividad, etcétera. Pero no hay un patrón único, una guía universal que nos diga cuándo es la mejor situación para aplicar (y con qué intensidad) cada uno de estos ingredientes para alcanzar la solución, el éxito en este terreno. Lo que pudo ser válido para un hijo puede no serlo para otro, y viceversa.

Así, el adelgazar es uno de esos problemas de la última categoría. A pesar de las recetas universales que se suelen difundir en libros de renombrados gurús, en la publicidad de este o aquel método o en rutilantes titulares de no importa qué medio de comunicación, lo cierto es que adelgazar es terriblemente complejo. Y no será por falta de soluciones simples: deja de comer azúcar, no tomes ultraprocesados, sigue la dieta paleolítica, no tomes tantas grasas, cuenta las calorías, muévete más, toma aquilea, ortosifón y extracto de alcachofa, etcétera. Vivimos plagados de soluciones simples ante problemas complejos… y claro, por eso no funcionan, al menos en el terreno poblacional.

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Son muchos los aspectos que ha de reunir el abordaje de una persona que quiere perder peso, y este no es el post en el que se van a relatar. Tan solo pretende servir para ayudar a aquellas personas que queriendo necesitando adelgazar sepan de la importancia de tomar conciencia de sus problemas personales en relación con esta cuestión. Y que antes que acoger con los brazos abiertos cualquier propuesta (simple) de las que tan habitualmente nos rodean, que sepan que es un proceso que requiere de mucho coraje y por supuesto de mucha individualización.

Todo esto es, más o menos lo que nos cuenta Anna Verhulst, una estudiante de medicina de 23 años en esta estupenda TEDx Talk que no tiene desperdicio. Su perspectiva, que si bien no se puede tachar de novedosa, sí que es especialmente gráfica a la hora de hacernos entender de forma sencilla porqué el hecho de adelgazar es tan difícil o, en resumen, por qué no hay una única receta para adelgazar. Ojalá la hubiera conocido antes de realizar este post y la clarla que lo motivó, y así haber podido usar sus estupendos argumentos.

Nota: Puedes manejar las opciones del vídeo para obtener los subtítulos de la charla en español.


 

7 comentarios en “No existe la receta universal para adelgazar (o por qué este problema no es ni simple ni complicado, sí bastante complejo)

  1. No había oído antes hablar del miedo a adelgazar, del miedo a «perderse», de no reconocerse cuando un@ se mira en el espejo, de sentirse gord@ años después de haber adelgazado… Pero lo he sentido. El miedo es una de las cosas que me han hecho volver a engordar cada vez que adelgacé. Gracias por recomendar el vídeo. No es que solucione nada pero, como dice la oradora, sí que me ha consolado en el sentido de sentirme reconocida y un poco menos sola.

  2. Esa «no identificación» con el nuevo volumen corporual ocurre amenudo tras cirugía bariátrica. También en algunos casos de Anorexia tras su recuperación.
    Los pacientes encuentran una ayuda inestimable cuando en el proceso les acompaña un equipo interdisciplinar. Yo trabajo como nutricionista junto con psicólogo, psiquiatra, entrenadores y asesores de imagen. Es una gozada lo que se puede ayudar.

  3. Como todo en la vida, la clasificación de los problemas puede ser muy relativa, al tener varios significados tal palabra.

    Respecto al «adelgazamiento» la solución es muy «simple» (¿sería eso un «problema simple»?):

    Ingerir menos calorías de las que se queman por período de tiempo y esta solución es idéntica para todo el mundo.

    El hecho de que se convierta en una tarea tan dificil, es otra cuestión distinta a las dietas en sí, que prácticamente todas consiguen el resultado de adelgazar en cuanto se siguen.

    Todo dietista dará una dieta muy similar basada en los datos objetivos de la persona (Peso, altura, enfermedades, ejercicio, etc.), por lo que la «solución» al problema, realmente, es muy simple.

    Ahora, ¿por qué una persona no sigue ni al 100%, ni al 50% y muchos ni al 25% las recomendaciones del dietista y por eso no logra su meta (pérdida de kilos)?

    Porque existe otra circunstancia, también, tan simple o complicada como se quiera, que son los HÁBITOS y la dificultad que tenemos las personas para cambiarlos, pero si sabemos como conseguirlo, (un hábito sólo necesita de 21 días para ser sustituido y/o modificado, tendremos éxito en todo el proceso, no ya de adelgazar, sino de llevar una alimentación sana con la práctica de ejercicio que nos mantenga fuertes, vigorosos y en nuestro peso óptimo.

    https://nutricionistaenbarcelona.wordpress.com/

  4. Seguro mucho de nosotros nos preguntamos… ¿Cuántos carbohidratos debería comer al día para perder peso? Hay una manera correcta y una incorrecta de hacer cada cambio de dieta y bajar de carbohidratos no es una excepción.

    Si estás tratando de perder peso, lo más probable es que hayas considerado una dieta baja en carbohidratos, que es una gran idea en teoría. Reducir el consumo de carbohidratos que su cuerpo necesita para alimentarse puede llevar a extraer de las reservas de grasa en su lugar. Comer bajo en carbohidratos incluso se ha relacionado con una mayor pérdida de peso y mantenimiento que comer bajo en grasa o al estilo mediterráneo (esta ultima forma es la que particularmente yo hago)

    Pero hay una cosa que debes tener en cuenta siempre – Tienes que cortar los carbohidratos de la manera correcta.

  5. Está muy bien el post, pero echo en falta algo. En el caso de que el aporte de yodo en la mujer lactante sea suficiente (porque toma los 2.5 gr de sal yodada y porque lleva una dieta variada), ¿la toma de los 200 microgramos del suplemento podría suponer un exceso contraproducente? Quiero decir: ¿cuál es el límite máximo de ingesta segura?

    http://madalinstuntcars2.com

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