El ejercicio profesional de la nutrición en España: distintas posturas

Dieta_Stuart MilesAlgunos dietistas-nutricionistas (muchos creo yo) estamos relativamente molestos con el desprecio que se hace de nuestra preparación universitaria por parte de las autoridades sanitarias. Y ya sabes aquello que no hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Somos un profesional sanitario recogido en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) y, sin embargo, no se ofrecen las garantías mínimas para nuestra inclusión en la cartera de servicios de la sanidad pública. Bueno, ni mínimas ni de ningún otro tipo.

Nuestra desesperación, muy en esencia, parte de dos grandes temas: el querer y no dársenos la oportunidad de trabajar codo con codo, de igual a igual con otros profesionales sanitarios (cada uno en su ámbito y según su categoría) en pos de un mejor y más eficaz tratamiento para los ciudadanos; y que otros profesionales (o no profesionales) sin la suficiente formación en esta área se dediquen impunemente a hacer aquello para lo que el dietista-nutricionista está específica y ampliamente cualificado.

El caso, ya de por sí frustrante, se agrava cuando los dietistas-nutricionistas (en adelante d-n) nos damos cuenta que otras personas con otro distinto perfil académico pero con un amplio abanico de posibilidades profesionales al finalizar sus estudios, tanto en el sector privado como público, se enrabietan cuando los d-n manifestamos nuestra disconformidad con la situación arriba expresada.

Ahora no me refiero a farmacéuticos, ni a médicos, ni a biólogos (que también sería mi caso) ni a enfermeros, sino más bien a determinadas personas que además tienen alguno de los títulos mencionados. Lo digo para que algunos tomen nota. Los d-n no estamos en contra de esos colectivos, más al contrario, somos conscientes que sin muchos de los profesionales de las especialidades mencionadas, nuestra figura académica y de profesional sanitario jamás habría existido. Sería injusto empezar a mencionar con nombre y apellido a profesionales de estas áreas que así lo hacen, ya que me terminaría dejando en el tintero a muchos de ellos que no tengo el gusto de conocer. Como digo son bastantes los profesionales de la farmacia, la medicina, la enfermería, etc. que nos apoyan. Es más, la mayor parte de d-n formados hemos estudiado de libros que han escrito ellos. No se puede negar ni su valía, ni su apoyo.

Pero muchos otros no nos apoyan. Y, en sentido contrario, patalean, protestan, movilizan e indignan cuando se enteran que los d-n demandamos el reconocimiento que nos merecemos todos. Todos, los unos y los otros. Ni más ni menos. Sé que suena raro pero he de decir que me indigna que ellos se indignen cuando nosotros nos indignamos. Tiene narices.

Ahora sí, más en concreto me refiero a un reciente documento, una circular del Real e Ilustre Colegio de Farmacéuticos de Sevilla fechado en mayo de 2013 y de libre acceso en el que se llama poco menos que a la rebelión a este colectivo con el fin de reivindicar la capacitación profesional del farmacéutico en materia nutricional.

Carta farmacéuticos

No, no pretendemos el monopolio. Al reconocimiento que creo nos merecemos todos apelé en esta entrada usando el argumento que yo creía podría ser más contundente para ponernos cada uno en su sitio, es decir, el número de créditos, la profundidad y la extensión de las materias que en el ámbito universitario se le concede a la nutrición en las distintas carreras o grados. Pero se ve que no les ha debido de valer o que no lo ven tan claro como yo, y otros como yo, así lo vemos. Afortunadamente me queda el Tribunal Supremo para seguir dando argumentos.

En el año 2008 cuando se estaban creando y aprobando las respectivas órdenes CIN que regularían los nuevos Grados de Farmacia y Enfermería en las universidades españolas, es decir el tipo y extensión de competencias profesionales que se debían y deben alcanzar con el estudio de estos Grados, la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AEDN) y los entonces tres Colegios Profesionales y Oficiales de d-n que había entonces en España (ninguno ni Real ni Ilustre todo hay que reconocerlo) decidieron poner un recurso ante el Supremo diciendo que las competencias profesionales atribuidas a estos futuros egresados (de farmacia y enfermería) chocarían con aquellas que ya recogía la orden CIN de los graduados en Nutrición Humana y Dietética, es decir, con la de los d-n. ¿Y sabes qué paso?

Pasó que el Tribunal Supremo desestimó sendos recursos. Si eres un farmacéutico afín a la incendiaria circular me imagino que estarás dando saltos de alegría y corriendo a por el champán. Espera un momento. Termina de leer la entrada no sea que te tuerzas un tobillo o que se te indigeste el brindis cuando te cuenten el final

Las razones por las cuales se desestimó el recurso fueron que a pesar de que todos estos profesionales (farmacéuticos, enfermeros y d-n) tenían competencias en materia de nutrición, ni por asomo se podían equiparar en su profundidad y extensión fruto de la dedicación curricular que de estas materias se hacían en cada uno de los grados. Bueno, la de los grados de farmacia y enfermería sí que se podían, más o menos, equiparar entre ambas, pero que en cualquier caso no tenían ni punto de comparación con las obtenidas en el Grado de Nutrición Humana y Dietética.

No hablo de oídas. Aquí tienes el enlace a la sentencia del Tribunal Supremo por la que se desestima el recurso que los d-n pusieron contra la ORDEN CIN/2137/2008. Leerse una sentencia de 22 folios es costoso pero déjame que entresaque, en especial para el Real e Ilustreun párrafo que resulta a mi modo de entender bastante esclarecedor. Después de enumerar la sentencia alguna de las múltiples competencias de los futuros d-n en base a su correspondiente Orden CIN/730/2009, y compararlas con las, apenas un par, que tiene en su Orden los futuros egresados en farmacia, la sentencia dice lo siguiente:

Tiempo de justicia_Stuart Miles

La comparación entre esas competencias [las de la titulación de d-n] y las referidas a la titulación de Farmacia, en materia de nutrición, antes transcritas, revelan que en esta última [farmacia] se requieren conocimientos generales, suficientes para prestar consejos terapéuticos en dietoterapia y nutricional y alimentario, mientras que para obtener el título de Dietista-Nutricionista se precisan conocimientos mucho más específicos y completos, no resultando comparables, pues, las funciones de una y de otra profesión titulada.

Así que después de esto poco más puedo decir, salvo que eso de poder hacer las mismas cosas nada de nada porque nuestra formación, la vuestra y la nuestra, no es comparable (sic). No estoy muy puesto en estas cosas de leyes, sentencias y demás, pero creo que lo que dice un TS crea jurisprudencia, ¿no?

Con la ORDEN CIN/2134/2008, referente al Grado de enfermería pasó tres cuartas partes de lo mismo, la AEDN puso un recurso contra ella ante el Tribunal Supremo y esté volvió a desestimarlo. Tienes el enlace de la sentencia desestimatoria aquí. Por cierto los argumentos aportados son idénticos: los conocimientos que los d-n tienen que alcanzar en materia de nutrición para obtener su Grado no son comparables con los de los futuros profesionales de la enfermería, siendo los de los primeros mucho más específicos y completos.

Ya por último, sólo me quedan un par de argumentos que son un poco del estilo de la navaja de Ockham, ya sabes, eso de que la explicación más sencilla suele ser la correcta y todo eso:

1º ¿Sabías que no son pocas las universidades españolas que ofrecen la doble titulación en Farmacia por un lado y en Nutrición Humana y Dietética por el otro en un mismo trayecto académico? ¿Sabías que no cuesta lo mismo, ni en dedicación ni en dinero, hacer solo farmacia que obtener la doble titulación? ¿no crees que sería de imbéciles (y perdón por la expresión, pero no se me ocurre otra) el que estas universidades se empeñaran en tener esta oferta si un farmacéutico pudiera hacer lo que un d-n por el mero hecho de ser farmacéutico? ¿no crees que sería un absurdo que hubiera gente que pudiendo ahorrarse un pico en la matrícula no lo hiciera con el fin de obtener las dos titulaciones? ¿sabías que antes de estudiar Nutrición Humana y Dietética un servidor se licenció en CC Biológicas? ¿no crees que tal y como parece proponer el Real e Ilustre… me hubiera sido mucho más sencillo y rentable echarle morro, ahorrarme dos años de estudios, y un pastón en matrícula que fue lo que me costó de mi bolsillo la carrera de NHyD en la Universidad de Navarra (recuerda que en su circular el Ilustre también habla de biólogos como prescriptores dietéticos)?

2º ¿Tan poco amor, devoción, cariño… e incluso vocación tienen otros profesionales sanitarios como para tener que “pillar” las competencias típicas de otros profesionales? Lo digo porque así, muy en resumen, la definición de las competencias del farmacéutico se sintetizan en un meridianamente claro párrafo de la LOPS de la siguiente manera:

Corresponde a los Licenciados en Farmacia las actividades dirigidas a la producción, conservación y dispensación de los medicamentos, así como la colaboración en los procesos analíticos, fármaco terapéuticos y de vigilancia de la salud pública.

Supongo que en la parte de “vigilancia de la salud pública” es donde el Real e Ilustre… quiere hacer recaer sus amplias funciones dietético-nutricionales. Y yo no lo veo. A mí me parece que si sumamos:

  • El texto anterior de la LOPS,
  • Las competencias de la Orden CIN/730/2009 en la que habla de poder dar consejo (y nada más) y
  • La sentencia del Tribunal Supremo antes comentada…,

Nos queda qué, a modo de ejemplo, una intervención ajustada a sus competencias podría ser la siguiente:

(Señor que entra en oficina de farmacia)

– Hola, ¿tiene aspirinas?

– Hola ¿qué tal? Sí, ¿cuántas quiere?

– Una caja, por favor. Por cierto, el otro día oí que el agua engorda si se bebe junto a las comidas y que es mejor no beber agua mientras se come, ¿es eso cierto?

–  No caballero, el agua tiene cero calorías antes, durante y después de lo que coma. Es posible que el beber mucho agua aumente la posibilidad de diluir los jugos gástricos con los que se hace la digestión y que así esta se haga más lenta en esas circunstancias, pero nada más. Hay otras cosas mucho más importantes en relación con la obesidad antes que ponerse a mirar si bebemos en las comidas o fuera de ellas.

– Ahhhh, gracias ¿Qué le debo?

– Son cuatro euros por las aspirinas.

– Muchas gracias, y en especial por la información, adiós.

– De nada caballero, que tenga un buen día.

Es decir, una conversación propia y ajustada al marco de una farmacia. Impensable en el marco de un taller mecánico o una peluquería (bueno, en realidad de impensable, tristemente nada)

Me despido, de verdad que sin acritud señores del Real e Ilustre… recordando que para bien o para mal el futuro de las “nuevas” profesiones, al menos en este país y en nuestro tiempo se ha forjado a golpe de sentencia. Cuando vengan las primeras denuncias, sus juicios y sus correspondientes sentencias veremos en qué queda la cosa. No hay gallardía ni desafío alguno en mis palabras, nada de eso. De verdad que no estoy nada seguro del tinte que podrán tener esas sentencias. A estas alturas y sabiendo el peso que tienen en este país algunas instituciones, muchas veces más que las razones, estoy preparado para lo peor.

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Nota 1: La profesión de farmacéutico (y cualquier otra) goza per se de todo mi respeto. Es más, cuento con magníficos amigos farmacéuticos y me apoyo en ellos, como ellos en mí, cuando queremos aclarar nuestras dudas sobre los temas «del otro». Todos los años desde hace cuatro doy clase a alumnos (a los que adoro) que cursan los grados de Farmacia y Enfermería en la  USJ y sé de primerísima mano cuánta nutrición y dietética tendrán en su haber al obtener su título. Y conste que me parto el alma para que en tan poco tiempo alcancen los mejores conocimientos. Me consta que antaño estos grados tenían más dedicación a estas cuestiones, pero a día de hoy no. Hablamos del ahora y no del ayer.

Nota 2: Si quieres referirte en redes sociales como twitter a la injusticia que supone esta situación para los dietistas-nutricionistas  puedes utilizar las siguientes etiquetas: #dn_sns_ya (Dietistas-Nutricionstas en el Sistema Nacional de Salud, Ya) y #LOPS72g (en referencia al artículo 7.2 de la LOPS que recoge las funciones típicas de los d-n)

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Fotos 1 y 2: Stuart Miles via FreeDigitalPhotos.net