Pisar la manguera, palos en las ruedas y otras puñetas nutricionales

Asombrado y cabreado me han dejado hoy viernes 3 de agosto (cuando escribo estas líneas) tres recientes noticias que implican cuestiones nutricionales de fondo. Cuestiones nutricionales como digo y también económicas, porque me parece que no tenemos el horno para bollos, ni en un sentido ni en el otro.

Por un lado está la noticia de que en Cataluña se cobrará la mitad del servicio de comedor a los niños escolares que lleven el almuerzo en fiambrera en su normal, natural y previsible avituallamiento diario. Como no podía ser de otra forma, la noticia además se nos ha vendido en positivo, como un avance, como toda una ventaja y en la rueda prensa que se presentaba esta iniciativa se ha hecho alusión a las siempre preocupantes, pero también conmovedoras cifras de sobrepeso infantil y la necesidad de que sean las familias quienes abran los ojos y asuman sus responsabilidades (saben muy bien que botones pulsar para tocarnos la fibra). Vaya por delante que este aspecto me parece fundamental ya que la preocupación por unos buenos estilos de vida ha de comenzar en el hogar, incluyendo claro está la alimentación. Pero de ahí a cobrar nada más y nada menos que hasta 3€ de vellón –DIARIAMENTE- por el uso y desgaste de las instalaciones colectivas, me parece un despropósito y un atraco a mano armada (con sus cucharas y tenedores). Afortunadamente no me veo en el caso de decidir estas cuestiones en la alimentación de mis hijas, pero llegado el caso de que así fuera ¿podrían los niños ir con su comidita en sus fiambreras, con su vajilla y comérselas en el patio o en otro recinto sin que precisaran el uso de microondas? ¿Se les cobraría también ese dineral? La verdad es que es para estar muy cabreado y desde aquí expreso mi solidaridad con todos aquellos padres que estén obligados a rendirse por las circunstancias a pagar de todas todas.

Otro de los temas es el precio de determinados alimentos, más en concreto el del IVA de algunos productos. Como saben la “sentencia” en forma de aumento del IVA ya está firmada, en septiembre se hará efectiva. Resulta cuando menos curioso, por no volver a mencionar el tema de los cabreos que bien podría, que el pan blanco mantenga este impuesto en el 4% y que al pan integral que ya estaba por el 8% se le incremente el IVA hasta el 10% ¿no había que incentivar una mejor nutrición? ¿es esta la respuesta de nuestras autoridades a la línea general adoptada por otros países de gravar los alimentos menos saludables y beneficiar el consumo de los más recomendables? Al respecto del sobreprecio que tendrá la vida en general por la subida del IVA, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) hace este gráfico resumen (470€ anuales de más).

Pero la guinda del pastel se la pone la cuestión de los celiacos. Los productos destinados a este colectivo tienen la consideración de «dietéticos» y no de primera necesidad y por lo tanto, ven cómo su pan (entre otras cosas), el de sin gluten, el único que pueden consumir tiene la misma consideración que el integral (tenía un IVA del 8% y pasa al 10%). Señores gobernentes, ser celiaco no se elige y consumir productos sin gluten no es una cuestión de capicho, sino de salud. De hecho, la única medicina que tiene este particular colectivo de enfermos  consiste en escoger alimentos sin gluten. Con estas medidas no se consigue otra cosa más que hacer más costosa e insufrible una situación para todos aquellos que, siendo celiacos, tenían una cesta de la compra tres veces superior a la de una persona normal. Y ahora, aún más. Una vergüenza.

Luego vendrán (ya lo siento, ya digo que hoy estoy molesto) gloriosas campañas antiobesidad infantil con todo su oropel y su boato, con el auspicio y patrocinio de las más pujantes empresas alimentarias y el aval de gloriosas sociedades científicas y el prestigio de engominados doctores a decirnos cómo tenemos que comer bien, que no es tan difícil y que la lucha contra el sobrepeso y la obesidad infantil es chupiguay y superentretenida cuando te la explican los teleñecos. Si esto, lo de más arriba, no son palos en las ruedas y pisarnos la manguera (por no decir el cuello) que venga Dios y lo vea.

 

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Foto 1: Si Wilson

Foto 2: islandlife