«Pasa de comer mal»: Una de esas iniciativas interesantes y desconocidas

De vez en cuando surgen campañas que vuelcan todo su empeño en promover una alimentación adecuada entre la población general. Con frecuencia se dirigen hacia colectivos concretos como los niños, ancianos o enfermos con diversas patologías y, en muy pocas ocasiones dichas campañas se focalizan en el colectivo de los jóvenes. Ni niños, ni adultos… me refiero a “los jóvenes de verdad” como tal, o si lo prefieren a los adolescentes, esa edad más o menos difusa que sucede a la niñez y que transcurre desde la pubertad hasta el completo desarrollo. Una edad complicada para los padres y qué duda cabe también para los propios protagonistas.

 

 

Pues bien, hoy les traigo una iniciativa que se ha puesto en marcha de mano del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de las Islas Baleares, un colectivo siempre inquieto y proactivo, y de la de otras instituciones como son el gobierno central y el de la propia Comunidad Autónoma Balear a través de su departamento de juventud. No hay más promotores, no hay (por lo menos a la vista) grandes colaboradores ni patrocinadores, no están las grandes empresas de la industria alimentaria de refrescos ni de comida rápida (esas que patrocinan olimpiadas y eurocopas)… y quizá por eso esta loable y ejemplar campaña pasa sin más pena ni gloria que la de estar alojada en una web discreta que puede ser consultada aquí.

Esta acción deriva de la campaña PAS (Punto de Asesoramiento en Salud) y en esta ocasión se centra en la promoción de la participación de los jóvenes para comunicar mensajes saludables en materia de alimentación;  al mismo tiempo que consta de una interesante herramienta para que se autoevalúen sus hábitos alimentarios y fomenta la toma de decisiones saludables sobre este tema entre los adolescentes.

 

 

Fácilmente accesible e intuitiva, consta de 8 apartados entre los que no faltan aquellos destinados a la comprensión de los más esenciales elementos de una correcta alimentación (“El secreto de la pirámide”), el abordaje de mitos (“Mitos, ritos y demás milagros sobre la pérdida de peso”), la relación entre alimentación y actividad física (“La alimentación de los y las deportistas”), o un apartado nuevo destinado a las alergias e intolerancias alimentarias, entre muchos otros.

A buen seguro que muchos de nosotros nos podremos beneficiar de sus contenidos. Sigo pensando que es una pena que este tipo de mensajes haya que rebuscarlos por internet o en los medios; al contrario de lo que sucede con algunos libros y autores de moda que con este tema de fondo ofrecen, en no pocas ocasiones, información de dudosa credibilidad y utilidad.